Úrsula K. Le Guin

Nuestra fundadora Soledad Cortés nos comparte su reflexión personal y queremos compartirla con ustedes.

Ante el polémico “artículo” que no es más que una mirada de la ci-fi actual que se vive en Chile. Tengo algunas cosas que decir.

Creo que palabras me sobran para referirme a este “artículo”. La verdad es que leerlo fue algo que me causó mucha repulsión. Partiendo por donde se niega la imagen de Mary Shelley como una de las precursoras de la Ciencia Ficción, pasando por el como nuestra “sensibilidad de mujer” no nos permite poder escribir ciencia ficción y terminando en nuestra exacerbada crítica destructiva entre nuestras pares.

En el olvido quedaron escritoras como Úrsula K.Le Guin, Lois McMaster Bujold, Elia Barceló entre otras excelentes autoras que han marcado este género en específico. Simplemente el autor nos reduce a la “Inexistencia”. Menciona códigos en la ci-fi que no especifica, ni tampoco aporta fuentes de referencia para respaldarse. De paso deja ver el completo desconocimiento sobre la postura femenina frente a la ciencia ficción. Se nos cataloga como mujeres que no tenemos interés en el género catalogándolo como si fuese una verdad absoluta. ¿Sabrá el señor José Hernández que la gran mayoría de los lectores en Chile son mujeres?, ¿Sabrá también que el interesarnos por la ciencia ficción no responde a nuestro interés de ser aceptadas por el círculo o buscar la gloria?

Quizás en la década de los 50-60 podríamos haber hablado de, y cito textual: “…una búsqueda de una gloria diferente , más femenina o elegante, siendo una dulce niña, una princesa de gran talante o una admirada artista;  por ello, el tema de la ciencia ficción no es más cercano a las princesas o damas que el de las batallas y luchas cuerpo a cuerpo…”. Señor José Hernández, estamos en el 2019, las mujeres venimos en estado de cambio hace mucho tiempo, buscamos más y por ningún motivo queremos parecernos a ustedes. Nuestra identidad para muchas, dista de los rosas, tacones y la imagen tan caricaturesca que nos ha endosado en este “artículo”.

El hablar de madurez en los hombres debido a su conocimiento político, cibernética, tecnología, etc. Dista mucho de la realidad. Es impresionante como expone la teoria de la “Incapacidad” de tomar decisiones serias debido a a nuestra naturaleza “romántica” y “emocional”. Este comentario en particular deja muchisimo que pensar en la intenciónalidad de crear una brecha de género. Algo completamente innecesario en tiempos en donde se busca igualdad y apertura ante las nuevas corrientes.

Hablar que a nivel comercial la ciencia ficción escrita por mujeres indudablemente será un fracaso es no estar al corriente de lo que ocurre en el campo editorial hoy en día. En donde la globalización y la masificación de los medios digitales ya no nos limita a Chile sino a todo el mundo, logrando así llegar a más lectores que están interesados en conocer qué escribimos.

Con profunda tristeza veo una directa alusión a que las mujeres, cito textual: “…las carreras técnicas y matemáticas, en las cuales se originan generalmente los autores de ciencia ficción más científica y tecnológica, no cuentan con una gran proporción de mujeres. Es igualmente cierto que en el plano de la educación secundaria es difícil establecer este tipo de afirmaciones, sin embargo, a nivel universitario, que es generalmente el grupo etáreo al que pertenecen los autores de literatura de ciencia ficción, la presencia en carreras relacionadas con el género es muy poca. No así con carreras más relacionadas con la emocionalidad, como pedagogías, parvularias, terapeutas o, incluso, enfermerías. Esto conlleva a relacionar, con justificación, la trama emocional de las obras literarias femeninas, por sobre el tecnicismo.” . No sé en que círculo estará usted señor José Hernández pero la mayoría de las autoras de ciencia ficción en Chile tienen estudios en aquellas carreras que usted denomina “emocionales”, otras maravillosas autoras también son ingenieras, cantantes, artistas. ¿Es necesario ceñir la aficción a la ciencia ficción de acuerdo a la carrera que se estudia y lo que esta conlleva? Conozco personalmente a una autora que es cantante, músico y que ha logrado crear una novela de ciencia ficción lo suficientemente dura y llena de fundamentos que se ciñen al “canon”. ¿Es necesario tener un respaldo académico para incursionar en ci-fi?

Luego se remite a la crítica de la obra cito textual: “…termina en más sufrimientos que goces para el autor, ya sea siendo víctima de envidiosas críticas o de críticas a la obra motivadas sólo por la antipatía hacia la autora”. Nos describe como simples arpías esperando devorar nuestra presa. Atentas a la salida de un nuevo título para destrozarlo sin remordimiento. La verdad y siendo sincera, sigo dudando de los espacios en los que se mueve. En mi experiencia personal y mis compañeras creo que estarán de acuerdo conmigo. Somos un puñado de mujeres escritoras que nos hemos reunido en talleres de relato en donde el feedback positivo ha sido la clave para seguir avanzando, apoyarnos y entre todas crecer juntas en la literatura. Juntas nos difundimos y participamos activamente en cada proyecto que se presenta. Ya los tiempos para destrozarnos y ofendernos quedaron atrás.

Creo que podría darle un punto cuando habla de la auto-crítica o “cautela femenina” que nosotras mismas hacemos a la hora de elaborar un relato,cuento, novela. Si, es cierto que nos tardamos más. ¿Pero realmente responde a un tema de inseguridad del entorno?, creo que ahí está muy errado. En lo que he visto en mis compañeras, la demora o el tiempo que nos tomamos en desarrollar una historia no responde al miedo, sino que responde a tomarnos el tiempo que sea necesario para desarrollar ideas y profundizar más a lo que queremos llegar. No tenemos ningún apuro por publicar o buscar “la gloria” como lo denomina. Para la mayoría de nosotras, escribir responde a un llamado interior, a el deseo de mostrar algo bien hecho. No por miedo a las críticas, sino que a nuestro afán de poder conectar con nuestros lectores y que los puntos de tensión estén bien distribuídos. En lo personal he visto más “crítica despiadada” en hombres que en mujeres.

Hablar de, cito: “Es por ello que nace de esto otra dificultad: no hay referentes femeninos fuertes o tan sólidos como Asimov, Bradbury, Verne o Wells.”, ¿Dónde quedó Úrsula K. Le Guin? Es nuevamente encasillar la ciencia ficción con referentes, que si bien han sido un temendo aporte, no permiten conocer las nuevas corrientes de la ciencia ficción. ¿Que pasa con el maravilloso trabajo que se está haciendo en relación al transhumanismo, inteligencias atificiales, afrofuturismo, etc.? A mi parecer siento que si no nos ceñimos a los cánones establecidos en Chile respecto a la ciencia ficción simplemente no somos consideradas dentro del género.

Si el mundo literario está entregando los premios Hugo, Nébula, Ignotus a más mujeres, no responde a que “Está de moda”, es cosa de ver, por ejemplo como Lois McMaster Bujold ganó varios premios antes de la incipiente “ola feminista”. La valorización de la mujer en la ciencia ficción responde a los nuevos aires que las escritoras le han dado a la ciencia ficción. Saliéndose de la linealidad y entregando distintas visiones que no radican en lo duro, sino también en la crítica y cuestionamiento del pensamiento humano frente al futuro.

Finalmente como crítica final. Me parece preocupante que el autor haya trabajado un “articulo” tan carente de fuentes, coherencia e hipótesis que no se justifican con frases como que las mujeres no tenemos la capacidad de escribir ciencia ficción debido a nuestra “emocionalidad”. Una de las asociaciones a la que pertenece tiene entre sus filas a expertos en el tema que podrían haber aportado con fuentes y datos duros a los cuales acceder, pero no ocurrió así. Lo complicado de cuando se pertenece a agrupaciones que tristemente se puede arrastrar a todos los miembros que la componen y que quizás no comparten el mismo criterio expuesto en el “artículo”.

De todo este lamentable “artículo” sólo me quedan algunas preguntas ¿Estos son los parámetros que desean establecer?, ¿Estan realmente los hombres abiertos a abrirse a las nuevas corrientes y aceptar un nuevo tipo de ciencia ficción?, ¿Somos realmente las mujeres aceptadas dentro de su círculo sin ser catálogadas de emocionales, arpías y envidiosas?, ¿De que forma se han conectado con las mujeres escritoras dentro de los tres géneros? Hasta el día de hoy ninguno ha mostrado ni el más mínimo interes en nosotras, mientras nosotras si participamos en lanzamientos, ferias y adquirimos lo que ustedes crean por el interés de conocer en que estado se encuentra la ciencia ficción y la literatura de  género en Chile.

Sin nada más que decir.

Atte

Soledad Cortés

Fundadora de La Ventana del Sur.