¡Feliz día de las Escritoras! Sí, hoy es nuestro día, ya sea que hayas publicado o estés en proceso: Hoy es nuestro día.

Pero… ¿debería serlo?

La importancia de este día radica en honrar a todas aquellas valientes mujeres que iniciaron este arduo camino buscando ser visibles en un mundo en donde los escritores predominan por sobre todo. A pesar de esconderse con seudónimos ambiguos e incluso con nombres masculinos, sus plumas, sus ideas y sueños prevalecen hasta el día de hoy. A todas esas valientes mujeres las saludamos y honramos este día.

Panorama actual

Tal vez estamos viviendo a nivel literario grandes cambios en la mentalidad y estructura de la escritura, pero este camino ha sido muy difícil. Entrar en un mundo principalmente patriarcal en donde a las mujeres escritoras se nos encasilla como “literatura femenina”, “literatura romántica” y un largo etcétera, es algo por lo que este día existe y seguirá existiendo hasta que se derrumben aquellos prejuicios hacia nuestras plumas.

En Chile se vive una especie de “moda” al respecto. Como todas las cosas, cuando algo comienza a ganar tanta atención, fácilmente se vuelve motivo de “venta” para el mercado, lo que puede ser una buena oportunidad para salir a la luz, pero también para caer en editoriales fraudulentas que poco les importará la obra o su autora.

Si bien, creemos que dar visibilidad a las escritoras es bueno, ¿hasta que punto se hace responsablemente? La literatura escrita por mujeres no debe ser objeto de “ultraje” sólo para hacer crecer las arcas e intereses de algunos pocos. Las escritoras debemos ser valoradas por nuestras plumas y la visión que tenemos de contar y expresar nuestras ideas. ¿Cuántas veces no hemos escuchado que escribimos muy “femenino”?, ¿por qué se nos encasilla en el canon patriarcal de lo “femenino”?, ¿acaso somos menos por escribir “femenino”? Creemos que ya es hora de que todos empiecen a dejar atrás aquellos prejuicios que indican que “el romanticismo, lo suave, delicado y femenino” es algo que no corresponde al género o lo daña.

A lo largo de nuestra aventura nos hemos encontrado con maravillosas escritoras que han logrado hacer la simbiosis perfecta con sus novelas. Claro es el ejemplo de Nieves Delgado, que a través de su ciencia-ficción nos logra introducir no solo a modo tecnológico algunas dudas sobre la especulación del futuro, sino que inserta la duda moral y ética desde un punto de vista bastante crítico e interesante, que sin duda marcará un precedente.

Ni hablar de Nnedi Okorafor (ganadora de un Nébula y un Hugo), quien nos logra insertar en sus raíces de manera compleja y sucinta y además nos da una lección de cómo contar mucho en tan sólo unas pocas páginas.

Iria G Parente y Selene M Pascual también son otro ejemplo de estas plumas que buscan mostrar historias sólidas, pero cargadas de emocionalidad.

En el ámbito nacional valoramos el sello Emecé contemporaneas de Planeta, que ha dado un espacio a las escritoras para mostrar sus obras, las que reflejan cómo ha sido el ambiente que les ha tocado enfrentar.

La apertura a leer a nuevas escritoras con miradas frescas y recursos literarios originales debería convertirse en una obligatoriedad para las nuevas generaciones de escritores y escritoras. Ante lectores cada vez más exigentes y que buscan “inmediatez” en los libros, debe existir una transformación en las formas y estilos para verdaderamente llegar al público actual.

No se trata de solo modificar tu escritura por modas y tendencias, se trata de evolucionar, abrirse a las nuevas maneras y formas de contar.

Patricia Espinosa, académica de la Universidad Católica, es enfática al decir que: “Ahora, el campo cultural es tremendamente misógino. Eso es una carga que las narradoras y poetas deben estar constantemente enfrentando: la invisibilización de sus trabajos, muchas veces la negativa a publicarles textos o no invitarlas a leerlos. De alguna forma las mujeres se han ido organizando y han ido generando su propio espacio para poder visibilizar sus escrituras. Hay un nivel de calidad que es superior a las publicaciones de autores masculinos, hay todo un universo bastante atractivo, teóricamente hablando”. Una excelente entrevista que con una mirada crítica busca crear consciencia sobre el panorama chileno en general. (puedes leerla aquí)

¿Y en el mundo editorial chileno, que ocurre?

En este punto nos detenemos al sentir que en Chile, por más que se intente decir lo contrario, se sigue viviendo una misoginia al respecto de la literatura escrita por mujeres, incluso entre los mismos pares escritores, quienes asumen que nuestro trabajo siempre será deficiente y que el lugar que hayamos podido ganar corresponde únicamente a una “moda”.

Aún debemos soportar muchos prejuicios para darnos a conocer y tener mucho ojo en quienes quieran ofrecernos el camino fácil, aún debemos ser cautas para que nuestras obras lleguen a buen puerto y no nos estafen, como a tantos otros.

Una forma de evitarlo es conocer nuestros derechos, revisar lo que la ley dice al respecto. En esa línea, les dejamos un útil manual para escritores y sus derechos, de las manos de CERLALC. Creemos que antes de depositar tu preciada obra en una editorial, debes conocer todos los aspectos involucrados y así comprender cuándo una cláusula resulta abusiva.

Muchos ven la escritura como algo “simple” o algo a lo que no se le debe tomar demasiado peso. ¡Pero ojo! Esto es un trabajo como cualquier otro: pasas horas craneando esa obra, sufres, lloras y te estancas. ¿Por qué no valorarlo como corresponde? Y eso parte por nosotras mismas, al comprender nuestro poder.

El trabajo de las escritoras seguirá siendo duro, por eso, un día como hoy las invitamos a reflexionar sobre el mundo literario que nos rodea y de qué forma podemos salir adelante de manera justa y con el respeto que nos merecemos.

 

Cariños

LVS