Me pidieron que trasladara esta reflexión desde mi blog, porque parece que toqué algunos temas interesantes. En todo caso, mucho hay aquí de teorías e hipótesis, algunas más apegadas a la ciencia, otras a la intuición y otras tal vez al misticismo, pues la mente es algo muy complejo para simplemente decir una sola cosa. Tome usted lo que necesite y lo demás, basta con que al menos le de su cuota de consideración.

Aclarado esto, comencemos!

Las ideas son cosas de lo más interesantes, algunas pueden pasar casi desapercibidas o ser fácilmente olvidadas por quien les ha dado cabida, mientras que otras pueden llegar a matar a millones de personas. Las ideas pueden causar alegría, felicidad, fascinación, o también culpa, desesperanza y un gran tormento.

Hay quienes buscan abrir su mente a ellas, y hay también quienes luchan constantemente contra la invasión opresiva que las ideas pueden generar.

Pero para un escritor, para una escritora, para alguien que desea contar una historia, las ideas toman un color y sensibilidad diferentes.  Porque las ideas que nos llevan a las historias beben de la imaginación y creatividad de cada uno, y son por tanto elementos casi mágicos que nos abren puertas a vidas, personas y mundos que nos serán únicos hasta que los pronunciemos o los plasmemos en el papel.

Sin embargo ¿qué tan única puede ser esa idea que ni siquiera sabemos cómo llegamos a cobijar? ¿Llegó para nosotros o la atrapamos de algún otro lugar?

Antes de continuar, pongámonos en situación.

Has estado escribiendo una historia con una idea brillante que apreció como un impulso creativo y que es la luz que viene a coronar toda la trama en que estás trabajando, y sientes todo ese poder maravilloso y feliz.

Incluso puede que llegues a felicitarte, mira que lo que se te ha ocurrido es bastante sorprendente y dios! ¿Cómo ha llegado a salir de tu cabeza? Es que tal vez eres un genio y no te has dado cuenta D:

Puede que sea un secreto a descubrir, puede que sea el pasado de un personaje, una ley, un contexto político, un verdad mística, incluso puede que sea simplemente un juego de letras que te de una palabra (ojo aquí) “Que no existe”

Y entonces, un día, porque alguien te dijo o por tu propia curiosidad googleas algo y… CHAN!!! La idea que creías tan única, tan propia, tan oculta del mundo pues solo habitaba en tu mente… Ya la había usado alguien más.

 

AAAAAAAhhhhhhhhhh!!! 

Si has llegado a sentir esto, o lo estás sintiendo ahora mismo, quiero que sepas que no estás sola/o, que esto pasa muy seguido y que aquí tienes un abrazo virtual por si lo necesitas.

(>u.u)(u.u<)

 

Pero, ¿por qué ocurrió esto? 

Después del shock que puede suponer descubrir algo así, es importante aclarar algunas verdades del mundo. Algunas incluso las sabemos, pero muchas veces las obviamos al punto de llegar a creer que es posible que las ideas nos pertenezcan.

  • Somos esponjas de nuestro medio: muchas veces creemos que somos conscientes de las cosas que aprendemos y experimentamos, pero lo cierto es que muchas veces nuestros sentidos predominantes obvian información que nos rodea y puede permear a nuestro inconsciente.

 

  • Nuestro pensamiento (y por tanto conocimientos e ideas), se sustentan en el lenguaje como código de almacenamiento y elicitación, pero aunque podamos definir cómo es que un niño es capaz de desarrollar el lenguaje, aún nadie ha sido capaz de resolver (a ciencia cierta) cómo la humanidad fue capaz de desarrollar el lenguaje como medio de comunicación. Y como este lenguaje se transformó en pensamiento.

 

  • Ninguna idea es demasiado nueva para que otra persona no la pueda entender (exceptuemos aquí las teorías sobre la física cuántica, matemáticas avanzadas y la astronomía*). Los elementos que conforman nuestro pensamiento e ideas derivan de experiencias que nos son comunes y globales, en su mayoría. (A pesar de eso igualmente poseemos elementos propios y distintivos que nos hacen especiales y únicos! no estoy diciendo lo contrario :3). Pero este origen global, incluso transciende épocas y podemos encontrarnos con libros muy antiguos y comprender sus circunstancias e incluso compartir opiniones o planteamientos.

 

  • Cuando queremos contar una historia, escribir y todo eso, nuestra mente se abre a la posibilidad de hacer conexiones de nivel superior. La imaginación y la creatividad funcionan a un nivel muy alto de procesamiento cerebral, y mientras más ambiciosa sea la trama o los temas que busca abordar nuestra historia, las ideas que usemos saldrán de lugares más recónditos y desconocidos de nuestra mente. Nuestra mente que es una esponja, que se ha desarrollado en un entorno común y global, donde constantemente aprendemos y experimentamos de otras ideas, de otras posibilidades y de otras realidades. Hay un punto, sin embargo, donde las conexiones comienzan a ocurrir sin que nos demos cuenta porque ya estamos en una espiral creativa. Nuestro cerebro es feliz resolviendo problemas, y entregándonos soluciones, y el momento de iluminación máxima puede ocurrir en un segundo a otro, sin que creamos estarlo llamando, ¿por qué? Porque nuestro inconsciente ha seguido trabajando en ello.

 

  • Una teoría dice que el límite de distancia entre dos desconocidos es el de 6 grados… ¿qué cosa? Pues nada muy complicado. Es una teoría donde se dice que en este planeta si hacemos una consecución de conocidos de conocidos, de conocidos (llegando a una distancia de 6 personas), podemos conectar a cualquier persona con otra por muy alejadas geográficamente que estén. Osea, mi amiga conoce a una amiga, que tuvo un tía, que tuvo un primo que conoce a Pepito del otro lado del mundo. Por lo tanto, la distancia para acceder a una experiencia, o conocimiento no propio (de la particularidad y e individualidad de un otro) es también solo de 6 grados. ¡E incluso mucho menos! Con la cantidad de blogs, noticieros, revistas, libros, google,  etc, podemos acumular una serie de información del conocimiento y experiencias que no nos son propias. Y aunque esta pueda llegar a pasar a un segundo plano y quedar relegada a los oscuros y desconocidos rincones de nuestra mente, sigue ahí, latente y vigente.

 

  • Los elementos que dieron por resultado tu maravillosa  inspiración, también pudieron haber estado presentes en otra persona que llegó a la misma maravillosa inspiración! Pero ojo, nunca es de la misma manera. Nunca es de la misma forma.

 

  • No es el qué se te ocurrió lo que lo hará parte de ti, SINO el por qué, para qué, y la forma especial y particular en que te ha impactado emocionalmente.

 

  • Y esta es la principal verdad:

¡Que tu idea no sea tuya no destruye su importancia y el valor que le has dado!

 

Ninguna idea nos pertenece… pero también todas lo hacen! Impactan en nosotros y nos cambian, nos hacen ver las cosas de un modo diferente, nos entregan soluciones, respuestas, etc.

Yo creo que las ideas derivan de elementos más profundos, ancestrales, simbólicos, a los que en ocasiones podemos acceder y reinterpretar, revalorizar. Y estos símbolos aparecen en mayor o menor frecuencia dependiendo de si necesitan o no manifestarse en nuestro mundo (el real, amigos). Los escritores somos las voces de un pensamiento que nos sobrecoge y nos llena al punto de querer compartirlo y transmitirlo al mundo. No podemos negar las ideas que nos iluminan e inspiran porque alguien más las haya usado. Para ese alguien también fueron importantes, también significaron una respuesta, y tal vez es una respuesta compartida de algo mucho más grande y superior. Algo que alguien en algún momento también necesitará saber, también necesitará entender. Y por eso, nunca abandonen sus historias <3

Eso es todo (no realmente).

Podría hablarles sobre mis propios traumas con este tema, y sobre cómo conocí el In lak ech que es algo súper místico y especial, pero tal vez sea demasiado.

Que tengan muy buena semana ;3

por Ann J’ee

 

 

PD: Fe de erratas*… aunque la astrología y sus cartas astrales y misteriosidades divinas pueden llegar a ser bien complejas también D: